Michel Onfray. Poética del viaje. El viaje en avión no es el demonio. Permite ver el mundo desde otro punto de vista. Es un símbolo de nuestros tiempos. Las máquinas vencen a la naturaleza. Su enfoque es muy mecanicista, autocomplaciente con los "logros" del ser humano. Sin embargo, hay algo en su estilo que me gusta. Lo seguiré leyendo. Su estilo es indolente y deliberadamente humanista. Coloca al ser humano en el centro. Parece no conceder importancia a las leyes de la naturaleza. Se vanagloria de que el ser humano consiga doblegarla. Afirma que entre el sedentario y el nómada tiene que haber un término medio, que es la persona que disfruta haciendo girar la llave de su casa para salir y haciendo otro tanto al llegar de un periplo.
No se debería leer estos libros de filosofía y tan sesudos con el estómago vacío. Pueden causar una indisposición repentina. La angustia que irradia el cuerpo (¿será cosa mía o el libro es muy difícil de comprender?) puede llevar a un desvanecimiento o un mareo súbito. Cuando veo que el libro tiene demasiados vericuetos y que mis tripas relinchan, es momento de dejarlo. Y no pasa nada.
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