El Gran Gatsby, de Francis Scott Fitzgerald (1896-1940). Una de las novelas más trepidantes y sugerentes que he leído en mucho tiempo. Ideal para conocer cómo era el loco mundo de los años 20 en Estados Unidos. Aquella gente vivía por encima de sus posibilidades. Vivía por encima de las posibilidades de todo el planeta, ya hace un siglo. El lujo, el derroche y lo que llamamos hoy en día 'postureo' quedan aquí perfectamente retratados. Elites de NY, traficantes y gangsters de medio pelo en la época de ley seca desfilan por estas páginas. Long Island es el suburb y NYC es simplemente 'la ciudad'. Fitzgerald es sabio en la caracterización psicológica de unos personajes que se creen dioses y se dejan arrastrar por el torrente de los acontecimientos. Y por encima de todo, sobresale la figura de un enigmático personaje, Jay Gatsby, el Gran Gatsby, del que vamos conociendo poco a poco los detalles de su vida. Gatsby es un triunfador-perdedor, un ser herido que acaba siendo víctima de la nostalgia. Las fiestas de Gatsby en su mansión pasarán a la historia de la literatura como el desenfreno más loco e irresponsable, en un mundo que se desmoronaría unos cuantos años más tarde, con el crack de 1929.
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