Aunque él insiste en que no debemos asociarlo con sus abuelos, lo cierto es que es imposible omitir que es nieto de Ingmar Bergman y Liv Ullman. Además, esta su primera película tiene un estilo muy semejante al de Bergman. Sí, es como un Bergman actualizado y puesto al día en el siglo XXI. Ha quedado claro que al director no le gusta que lo comparen con su abuelo, pero es inevitable. Supongo que, en mi caso, hacerlo también está relacionado con mi escasísima formación en la historia y el mundo del cine.
Todo arranca en un colegio noruego, en el que se descubre que ha acontecido un hecho grave entre dos alumnos. Se trata de una supuesta agresión sexual entre dos niños de seis años, pero la maquinaria se pone a andar de forma implacable. La profesora, el jefe de estudios y la directora convocan a los padres de Jon y a la madre de Armand, el supuesto agresor.
Este encuentro en el colegio es el punto culminante de la película. A partir de aquí se deduce todo lo demás. Vamos descubriendo que entre los protagonistas hay muchos más lazos de lo que en principio podemos pensar. Y poco a poco nos encontramos en una trama de suspense al estilo de Hitchcock, que se desarrolla en su totalidad en interiores. Es, por lo tanto, una obra de teatro llevada el cine (algo en lo que Bergman sobresalía).
Los elementos oníricos y surrealistas no tardan en aparecer en la segunda parte de la película, y crean un clima en el que el espectador comienza a adivinar qué está pasando. Nadie lo explica totalmente, nadie lo afirma. El espectador lo deduce. Y es sorprendente.
En todo caso, como dice el director, las películas no hay que explicarlas. Deben estar hechas para que cada espectador las interprete y las entienda a su manera. Para mí, se trata de una gran película que me mantuvo las casi dos horas pegado a la butaca. Es una magnífica reflexión sobre la hipocresía, los miedos y los tabúes de las sociedades burguesas occidentales cuando ya ha transcurrido la cuarta parte del siglo XXI. La interpretación de Renate Reinsve, absoltamente magistral.
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