"Vivir en zapatillas", de Pascal Bruckner, es un libro en principio muy atractivo. Nos informamos en la contraportada del propio libro y en la red acerca de su argumento y nos convence. La idea central es que el ser humano se está atrincherando cada vez más en su espacio privado, su domicilio, en donde se hace fuerte frente a un mundo exterior cada vez más áspero, duro y agresivo. Como hipótesis está bien.
Sin embargo, creo que en general el autor adopta un tono moralizante, muy propio del intelectual francés. Parece que quiere convencernos de que hay que vivir fuera de casa, de que nos hemos convertido en seres solitarios y que eso está mal, muy mal. Este enfoque me parece excesivamente generalista. Me imagino que habrá personas que pasen en su casa mucho tiempo y que, a la vez, tengan una vida social intensa. De igual manera, puede ser que existan personas que pasan mucho tiempo fuera de su domilicio y sean se seres solitarios.
De igual manera, a medida que vamos avanzando en la lectura, tenemos la sensación de que el autor decidió escribir el libro a partir de sus vivencias y experiencias en la pandemia reciente de la COVID-19. Si esto es así, ¿se pueden sacar conclusiones que luego se presentan como generales? Es indudable que la pandemia aceleró nuestros hábitos de comunicación telemática y los contactos virtuales con otros semejantes. Ahora bien, quizá no haya habido una transformación tan radical en la forma en que vivimos.
Seguimos enviando muchos mensajes de texto, pero ya antes de la pandemia la tendencia a hacerlo era cada vez mayor. De igual manera, es cierto que hemos aprendido a utilizar las videollamadas de forma masiva. Sin embargo, cuando ya han pasado muchos meses después de la pandemia, parece evidente que todos preferimos la comunicación física a la interacción a través de la pantalla.
Creo que el autor generaliza demasiado y tiene una visión sesgada de la realidad. Y además el libro está inspirado en la pandemia y analiza el escenario actual partiendo de la perspectiva de la pandemia. En el título no se hace referencia a esto, con lo cual pensamos que estamos ante un libro de temática sociológica, al estilo de los de Marc Augé. En realidad, tengo la sensación de que estamos ante un conjunto de divagaciones poco cohesionadas entre sí.
Es justamente este otro de los motivos por los cuales el libro no me convence. Los capítulos se suceden uno detrás de otro, pero no parece haber un hilo conductor que los una. Tengo la sensación de que son compartimentos estancos en los que se abordan aspectos interesantes pero deshilvanados sobre la importancia del domicilio particular. En cualquier caso, hay momentos y reflexiones interesantes. No todo es negativo ni mucho menos, pero me da la sensación que el libro es una sucesión de capítulos desconectados entre sí.

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