La película cuenta la historia de una familia de Teherán a la cual el conflicto político destroza completamente. El padre es juez de primera instancia. La madre es ama de casa. Tienen dos hijas jóvenes que poco a poco se irán cuestionando el tipo de sociedad en la que viven. El conflicto con los padres está servido y el espectador sabe que es cuestión de tiempo.
A partir del momento en el que nos damos cuenta de que va a haber un conflicto de los grandes, la película no da tregua. La angustia de vivir en un régimen opresivo se va adueñando del espectador. La peor cara de los seres humanos va tomando forma, de manera que la historia se va haciendo cada vez más enrevesada y compleja. Yo me preguntaba continuamente cómo iba a acabar la película, porque no se veía la manera de poner fin a todos los problemas que iban surgiendo, cada cual mayor que el anterior.
No se trata aquí de hacer "spoiler". Por lo tanto, no voy a contar nada más del argumento. Sólo recomiendo encarecidamente ir a verla. El horror, la angustia y la incredulidad se apoderan del espectador al final de un filme que dura casi tres horas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario